A 310 años del nacimiento de Juan Wesley


 Una mente abierta hacia el futuro 

Sostenido siempre  por una profunda fe,  pero al mismo tiempo  racionalista - empirista,  como buen hijo de su época,  Wesley pasó su vida predicando que el Evangelio es una fuerza transformadora de personas, iglesias y sociedades y que  la fe expresada en doctrina, debía necesariamente traducirse en  obras de amor, de lo contrario era “religión” y no “evangelio bíblico”.

Su mente inquisidora y abierta lo llevó a rastrear todos las áreas del saber y la existencia humana. Desde sus incursiones en medicina casera (Fue uno de sus libros más vendidos), pasado por su interés en la electroestática  con fines medicinales (electroshock) que lo llevó a ser considerado  por fuentes no metodistas, entre  los tres británicos que más se destacaron en esta área de la ciencia del siglo dieciocho.   Su interés en la buena literatura universal y su preocupación para que esta pudiera estar al alcance de los más humildes, lo llevó a diseñar el” libro de bolsillo”  de una edición barata y accesible para que pudiera llegar a todos.  Creó escuelas para los hijos de sus predicadores y también para ellos editó una colección llamada “Biblioteca Cristiana” en la cual incluyó de manera resumida las obras que él consideraba más importantes de la historia del cristianismo, para que sus predicadores se instruyeran correctamente.
Aunque era monárquico y antidemocrático  por tradición, su práctica cotidiana desmentía ambas cosas: las clases y bandas que creó para la alimentación espiritual y pastoral de los primeros metodistas eran espacios ampliamente democráticos e igualitarios, tal vez el único lugar en Londres, donde podían sentarse juntos y respetarse como hermanos,  un comerciante, una sirvienta y un minero y orar unos por otros.   Por otro lado su frontal y penetrante crítica al sistema de  esclavitud británico, denunciando al sistema como “la más execrable de las villanías”, ponía en jaque las bases económicas  del imperio y sus sistema de colonias basadas en la explotación de los seres humanos…  “Ustedes dicen –dice Wesley: «Pero el dotarnos de esclavos es necesario para el comercio, la riqueza y la gloria de nuestra nación.»  Nada de eso,  la riqueza no es necesaria para la gloria de nuestra nación; sino la sabiduría, virtud, justicia, misericordia, generosidad, bienestar público, amor a nuestro país.  Es mucho mejor no tener riquezas, que ganar riquezas a expensas de la virtud. Es mejor la pobreza honesta, que todas las riquezas compradas con las lágrimas, el sudor y la sangre de nuestros prójimos.”
Su evangélico interés en el ser humano y sus sufrimientos, lo llevó también a incursionar en economía,  en su ensayo: “Reflexiones sobre la presente escasez de alimentos” escrito en 1773, tres años antes  de que Adam Smith, el  padre del liberalismo económico  publicara  “La Riqueza de las Naciones”, donde sienta las bases de una economía sin restricciones, librada al juego libre de oferta y demanda regulada por el mercado.  Wesley, por el contrario, en su ensayo bregaba por un Estado que debe dirigir la marcha de la economía para evitar las injusticias de una clase poderosa que acumulaba los bienes haciendo subir los precios de los alimentos,  que debe gravar con impuestos los campos ociosos, que debe subir los impuestos por la adquisición de lujos y sobre todo,  un Estado que impusiera retenciones sobre la exportación de caballos, los commodities de aquél momento.
 De esta manera  al decir una vez, “el mundo es mi parroquia” no solo se estaba refiriendo a un problema de jurisdicción, dando a entender que él podía predicar en cualquier parte.   Sino esa frase es mucho más rica y desafiante, estaba diciendo de alguna manera  parafraseando a Terencio que “Nada de lo humano me es ajeno” y esto no solo era válido para Wesley,  sino para el evangelio que él vivía.
Porque todas estas tareas, incursiones, pasiones, investigaciones, controversias,  en la que Wesley estaba enfrascado no eran un hobby de un pastor en su tiempo libre. Eran parte central de su ministerio, eran parte central de su tarea evangelizadora.  Porque para Wesley evangelizar  era “esparcir la santidad bíblica y reformar la nación”.  Y en eso se iba la vida, el tiempo, la organización.
Por eso, era consciente de dos cosas: por un lado,  que el movimiento metodista,  con esta impronta, estaba abriendo una brecha y estaban haciendo historia, se ganaban “enemigos” en muchos frentes, sus antiguos obispos  le cerraban la puerta en la cara, pero el movimiento crecía hacia otra dirección, hacia los pobres, los  marginados, aquellos que nunca pudieron entrar a las catedrales, eran miembros de las sociedades metodistas, y esto se agrandaba cada vez más. Estaban haciendo historia.
Por otro lado era consciente que un evangelio vivido de esta manera es muy difícil de ser sostenido en el tiempo, es una gracia cara, y  la tentación es siempre “acomodarlo” o “pulirlo” a medida que pasa el tiempo. Era consciente  de que lo que ayer era revolucionario, hoy puede ser conservador.  Y su gran preocupación era qué sería del movimiento cuando él ya no estuviera más entre ellos,  escuchemos de manera un poco atrevida,  sus preocupaciones:

 “De este corto esbozo del llamado metodismo, cualquier persona comprensiva puede discernir fácilmente que se trata de una sencilla religión bíblica, difundida por medio de algunos reglamentos prudentes. Su esencia es la santidad de corazón y de vida; todas las circunstancias apuntan a ello. Y mientras éstas se mantengan unidas en las personas llamadas metodistas, ninguna agresión en su contra podrá prosperar. Pero, si aún los detalles circunstanciales son desdeñados, lo esencial pronto se perderá. Y si alguna  vez se evaporara lo esencial, lo que quede será escoria y desperdicio….    Nos compete comprender nuestra situación presente. Me temo que donde han aumentado las riquezas (con sumamente pocas excepciones) la esencia de la religión, el sentir que hubo en Cristo, habrá decrecido en la misma proporción. Por tanto, no veo cómo es posible, según la naturaleza de las cosas, que un reavivamiento de la religión verdadera continúe por mucho tiempo. Porque la religión produce necesariamente tanto laboriosidad como frugalidad.  Y éstas no pueden sino producir riqueza. Pero al acrecentarse las riquezas, lo mismo ocurrirá con el orgullo, la ira y el amor al mundo en todas sus manifestaciones.
Por eso…no tengo temor de que el pueblo llamado metodista deje de existir alguna vez en Europa o en Norteamérica. Mi temor es que lleguen a permanecer como una secta muerta, como una forma de religión sin poder. Y tal será indudablemente el caso, a menos que se mantengan firmes en la doctrina, en el espíritu y en el servicio a los pobres… con los cuales se iniciaron”.

Estas reflexiones, cercanas al año de su muerte, son toda una advertencia profética, un llamado a los metodistas de su futuro, nuestro presente, a ser sabios en recoger la herencia, que como vemos,  no se trata de tradiciones fosilizadas, de frases ejemplificadoras,  de formas, ni aún la historia de esa historia (aunque es bueno conocerla!!)  ….esa herencia no es otra cosa que la puesta en práctica del evangelio de amor que Wesley supo llevar hasta los confines de las necesidades y saberes humanos para desde allí hacerlo brillar en todo su esplendor.

Daniel Bruno   

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NOVEDADES ON LINE

Tenemos nuevos listados, catálogos y registros accesibles on line


Listado de documentos recuperados sobre los comienzos de la misión en Argentina   "Colección First Methodist Church"    Ver en detalle (Clickear acá)

Baptisms  in Mendoza   1900               
Baptisms  1868
Births   1872
Book of Baptisms, Marriages, Burials -  1862  -1869
Book of Marriages   1839 – 1892
                Funerals     1843-  1893
                Baptisms    1839  - 1907


Libro de Defunciones  1884
Marriages   1886 – 87


Registro Bautismos   1867
Registro de Defunciones   1873  - 1874, 1876, 1880
Registro Defunciones   1883
Registro defunciones  1885 – 1886, 1888, 1889 on, 1885                               
Registros de Misión en Paraguay  
                                     Weddings    1886 – 1910
                                     Baptisms    1886  -  1913


Para realizar búsquedas cruzadas on line de todos los registros precedentes  marcados en azul, clickear en:  http://argbrit.org/structure/IEMA.html  (Este recurso lo debemos a la excelente tarea realizada por el pastor anglicano Jeremy Howat durante diez años en nuestro país y ofrecidas ahora en su página)

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Encuentro del Curso en Córdoba


Aprendiendo juntos a hacer la misión de Dios
Comparto con uds.  que sábado 13 de abril estuvimos en Córdoba junto con Pablo Bordenave compartiendo el Encuentro Presencial (EP) de La Perla Escondida. Es la culminación del segundo ciclo que correspondiente al  área Fe y su Dimensión Social que realizaron los estudiantes de la 1º Región. En el mismo estuvieron presente siete  estudiantes y los facilitadores de esa zona, Leticia Dekker y Ángel Schoenberger.
En la primera parte tuvimos  un tiempo enriquecedor para poder expresar la experiencia de la capacitación virtual, sus desafíos, sus obstáculos a vencer, y sus posibilidades. Pero en especial como el contenido de las materias despertaba inquietudes, abría panoramas y aun resultaban saludables para nuestra fe, y la necesidad de compartir lo aprendido en medio de la comunidad.
En base a dos textos bíblicos pudimos trabajar de manera dinámica y conversacional cuestiones de la fe,  la salud y la gracia, en contraposición con aquello que perturba, daña o abusa tanto en lo personal, lo familia, lo comunitaria y lo pública.
Al final cada uno valoró el aprendizaje construido, como también renovó sus deseos y compromiso de estudio y servicio.
Una vez más puedo apreciar que la tecnología puesta al servicio de la educación, como la capacitación al servicio de la misión nos fortalece y ayuda  a seguir creciendo para dar testimonio vivo de Jesús.
Esto nos alienta a ser una iglesia en Misión que se renueva y solidariza en caminos de fidelidad al Señor.

Fabián Rey

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